Doce de octubre, una efeméride y otros asuntos llenos de debate. Ni qué decir del antes llamado día del descubrimiento de América, que aquí sutilmente se le cambió el nombre a día de la Raza y en la 4T viene a ser el día de la Nación Pluricultural, y en la CDMX es el día de la resistencia indígena… La idea es no recordar la llegada de Colón y su tripulación, por representar la conquista, las afrentas a los nativos. Yo lamento repriman, en el sentido freudiano, una hazaña, un personaje que cambió de golpe al mundo, y ni se enteró. En la CDMX, no era venerado, nunca tenía una flor. Era una bonita estatua de uno de los más grandes marineros del mundo, más que homenaje era un referente muy chilango, una famosa glorieta. Quedó en su lugar un esperpento simbolizando a las mujeres y con una permanente valla para grafitar y enojarse con el nuevo Colón, el patriarcado. Al renacer el enojo de conquistado, se pide al rey de España nos ofrezca una disculpa, absurdo. Para empezar ya no es un rey en el sentido antiguo, ni México es un país aún adoloriacreditar por la conquista. Los hijos no tienen la culpa de lo que pasó entre sus padres, así no tienen la culpa en España de lo que pasó con sus ancestros. Colón era ambicioso y cruel, pero muy valiente e inteligente. Aportó una hazaña que cambió la historia, bien merece una efeméride. Más pronto que tarde hubiera llegado otro europeo, afortunadamente no nos tocó ni Inglaterra ni Francia, esos mataban o esclavizaban. Como todos saben, oficialmente iba en búsqueda de China y Japón, le llamaban las Indias. En realidad, él iba en búsqueda de su propio reino en las islas que descubría. No se encontró con un imperio, como sucedería en Mesoamérica y los Andes poco después, sino con tribus que temían que sus vecinos de otras islas cercanas se los comieran, de ese calibre. Dejó un puñado de marinos en tierra, cuando regresó ya se los habían despachado, se llevó a un grupo de indígenas, esclavizó a algunos y mató a otros, fue sancionado por la reina y se le relegó en España. El relato de la travesía es asombroso, es un histórico ejemplo de la testarudez humana. Muy largo sería abordar otros debates de estos días, como que un psiquiatra soldado americano que acribilló a otros en nombre del Islam, fue condenado a muerte, ahora se anuncia con bombo y platillo la transmisión en TV del fusilamiento, increíble, como lo es la “resurrección” de la mujer bipolar asesina que recientemente ejecutaron, qué tiempos tan surreales nos están tocando en este decadente siglo XXI.
- *- El autor es siquiatra y ejerce en Tijuana.
Fuente: El Imparcial

